La presentación del proyecto de ley de uniones civiles
del Partido Popular al Parlamento, su toma en consideración
durante la votación en sesión plenaria en el Parlamento
el 25 de noviembre último nos muestra hasta qué punto
las declaraciones llenas de buenas intenciones del Partido
Popular no eran otra cosa que tácticas dilatorias. Con
esta votación, el Partido Popular se ha colocado contra
todos los grupos políticos, contra el Parlamento Europeo
y contra las iniciativas legislativas que han tenido lugar
en multitud de países. El PP ha declarado a través de
su portavoz que su proyecto no es sino la consecuencia
del hecho de que su partido no considera a las parejas
homosexuales como unidades familiares. Así, el PP abandona
sus posiciones más centristas y se gira hacia los sectores
más ultras de su partido y de la Iglesia Católica.
El resto de los grupos presentes en el Congreso declaró
explícitamente que consideran que las parejas no casadas,
ya sean homo o heterosexuales, son unidades familiares.
Y esto, incluyendo CiU, cuyos votos han permitido en Cataluña
la adopción de una reforma del derecho de familia catalán,
que fue votada ese mismo día por el Consell de Govern
de la Generalitat, y que próximamente será aprobada por
el Parlament de Catalunya.
Miguel Ángel Sánchez Rodríguez, presidente de la Fundación
Triángulo por la Igualdad Social de Gais y Lesbianas,
quien estuvo presente en el debate parlamentario, declaró:
"El portavoz del Partido Popular se ha superado a sí mismo.
No sólo nos compara con los aborígenes australianos (lo
que ya ha hecho y que no nos molesta) sino que ha llegado
hasta el insulto prepotente al declarar que las parejas
que cohabitan durante años, que viven, se aman y se apoyan
mutuamente a lo largo de los años, no pueden ser familias,
porque son miembros del mismo sexo; esta posición ni siquiera
se atreverían a defenderla los elementos más reaccionarios
de la derecha europea. La Fundación Triángulo exige de
los demás responsables del Partido Popular, del Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales, de Nuevas Generaciones
del PP y, en definitiva, de todos aquellos que creen en
una imagen democrática del PP, que desmientan la involución
que llevan implícitas las declaraciones del Sr. Trías.
Exigimos igualmente de los partidos que le han dado su
apoyo, CiU y PNV, que definan sus posiciones, y que nos
aclaren si piensan seguir siendo la muleta en la que se
apoyen los elementos más involucionistas de la sociedad
española".