Introducción
La sexualidad también tiene un importante papel en la
construcción de la identidad social y psicológica
de los individuos. La atribución social de la identidad de
género, es decir, definirse a uno mismo como hombre o mujer,
es la primera clasificación que debe realizar el individuo, antes
incluso que la étnica, religiosa u otra cualquiera. Antes
que nada somos hombres o mujeres.
La atribución del género
Aunque parezca extraño hay diferentes maneras
de conceptuar el género al que pertenece una persona. Incluso
calificarse a sí mismo como hombre o mujer es una tarea compleja
y no exenta de matices. Se podría decir que hay diferentes
niveles de masculinidad o femineidad:
SEXO GENÉTICO: Manifestado por la presencia
de los cromosomas XX o XY.
SEXO GONÁDICO: Indicado por la presencia
de ovarios o testículos.
SEXO HORMONAL: Refleja el equilibrio entre
andrógenos y estrógenos, y da lugar a los caracteres
sexuales secundarios (barba, pechos, etc.).
MORFOLOGÍA GENITAL: Presencia de pene
y escroto en los varones y de vagina y clítoris en las
mujeres.
SEXO ASIGNADO: La designación social
de una persona como niño o niña.
SEXO PSICOLÓGICO: Hace referencia a
cómo los individuos tienden a considerarse a sí
mismos como varones o mujeres, y cómo lo manifiestan
de una forma pública.
Los estudios indican que el proceso de asignación
de género es extremadamente complejo e implica interacciones
entre factores genéticos, neuroendocrinos y ambientales.
Pero en el fondo, asignar la pertenencia de una persona a uno u
otro género es muy sencillo: basta con preguntar a esa persona
qué se siente, hombre o mujer. En el caso de la identidad
de género no hay duda, cada uno es lo que se siente, independientemente
de los órganos sexuales que posee
Aclarando equívocos
Visto lo anteriormente expuesto, ahora podemos pasar
a aclarar algunos términos y corregir equívocos:
¿Un homosexual es alguien que siente que tiene un cuerpo
equivocado?
No, rotundamente no. Los homosexuales se sienten
generalmente conformes con su cuerpo y aceptan sin problemas su
rol de hombres o mujeres. La diferencia con la heterosexualidad
se basa exclusivamente en que los hombres y mujeres homosexuales
se sienten atraídos por personas del mismo sexo.
Y con los transexuales ¿Qué pasa?
Los transexuales en cambio se sienten encerrados
en un cuerpo que no corresponde a su género psicológico
y, por lo tanto, se encuentran incómodo/as con los atributos sexuales
de su cuerpo y con los roles sociales que conllevan. Esta es la
razón de que en muchos casos decidan cambiar de sexo quirúrgicamente.
Es importante tener en cuenta que la reasignación sexual
es para estas personas, más que una opción, una
necesidad.
Y, entonces, el travestismo, ¿Qué es?
Para empezar no es una forma de identidad sexual.
El travestismo sólo es lo que se llama una parafilia, es
decir, una forma concreta de disfrute sexual, por la cual a éstos
individuos les produce placer vestirse con ropas del sexo contrario,
especialmente cuando mantienen relaciones sexuales. ¿Son
entonces homosexuales? No, en principio. ¿Son transexuales?
No. Son mayoritariamente heterosexuales que gustan de este tipo
de prácticas.
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