Dossier sobre Sexualidad y Homosexualidad

©Fundación Triángulo 2001

CAPÍTULO 4: MUJERES Y HOMBRES

  • Introducción
  • La atribución de género
  • Aclarando equívocos
  • Introducción

    La sexualidad también tiene un importante papel en la construcción de la identidad social y psicológica de los individuos. La atribución social de la identidad de género, es decir, definirse a uno mismo como hombre o mujer, es la primera clasificación que debe realizar el individuo, antes incluso que la étnica, religiosa u otra cualquiera. Antes que nada somos hombres o mujeres.


    La atribución del género

    Aunque parezca extraño hay diferentes maneras de conceptuar el género al que pertenece una persona. Incluso calificarse a sí mismo como hombre o mujer es una tarea compleja y no exenta de matices. Se podría decir que hay diferentes niveles de masculinidad o femineidad:

  • SEXO GENÉTICO: Manifestado por la presencia de los cromosomas XX o XY.

  • SEXO GONÁDICO: Indicado por la presencia de ovarios o testículos.

  • SEXO HORMONAL: Refleja el equilibrio entre andrógenos y estrógenos, y da lugar a los caracteres sexuales secundarios (barba, pechos, etc.).

  • MORFOLOGÍA GENITAL: Presencia de pene y escroto en los varones y de vagina y clítoris en las mujeres.

  • SEXO ASIGNADO: La designación social de una persona como niño o niña.

  • SEXO PSICOLÓGICO: Hace referencia a cómo los individuos tienden a considerarse a sí mismos como varones o mujeres, y cómo lo manifiestan de una forma pública.

  • Los estudios indican que el proceso de asignación de género es extremadamente complejo e implica interacciones entre factores genéticos, neuroendocrinos y ambientales. Pero en el fondo, asignar la pertenencia de una persona a uno u otro género es muy sencillo: basta con preguntar a esa persona qué se siente, hombre o mujer. En el caso de la identidad de género no hay duda, cada uno es lo que se siente, independientemente de los órganos sexuales que posee


    Aclarando equívocos

    Visto lo anteriormente expuesto, ahora podemos pasar a aclarar algunos términos y corregir equívocos:

  • ¿Un homosexual es alguien que siente que tiene un cuerpo equivocado?

    No, rotundamente no. Los homosexuales se sienten generalmente conformes con su cuerpo y aceptan sin problemas su rol de hombres o mujeres. La diferencia con la heterosexualidad se basa exclusivamente en que los hombres y mujeres homosexuales se sienten atraídos por personas del mismo sexo.

  • Y con los transexuales ¿Qué pasa?

    Los transexuales en cambio se sienten encerrados en un cuerpo que no corresponde a su género psicológico y, por lo tanto, se encuentran incómodo/as con los atributos sexuales de su cuerpo y con los roles sociales que conllevan. Esta es la razón de que en muchos casos decidan cambiar de sexo quirúrgicamente. Es importante tener en cuenta que la reasignación sexual es para estas personas, más que una opción, una necesidad.

  • Y, entonces, el travestismo, ¿Qué es?

    Para empezar no es una forma de identidad sexual. El travestismo sólo es lo que se llama una parafilia, es decir, una forma concreta de disfrute sexual, por la cual a éstos individuos les produce placer vestirse con ropas del sexo contrario, especialmente cuando mantienen relaciones sexuales. ¿Son entonces homosexuales? No, en principio. ¿Son transexuales? No. Son mayoritariamente heterosexuales que gustan de este tipo de prácticas.

     


  • Volver al inicio
    Capítulo siguiente
    -1.La sexualidad es más que sexo--2.Somos seres sexuados--3.De dónde nace el concepto--4.Mujeres y hombres- 5.Teorías--6.Valoración teórica--7.Rasgos comunes- 8.Una nueva socialización--Bibliografía y enlaces-
    Volver al índice general

    La asignación de un individuo a un género es básicamente una atribución social. El individuo se encuentra clasificado en uno de los roles sociales aceptados antes de que tenga conciencia de ello y de su significado para la sociedad.

    Es importante indicar que el género y la orientación sexual no van de la mano. Una persona heterosexual puede cambiar su género convirtiéndose después de la operación en homosexual. La plasticidad de los comportamientos sexuales es mayor de lo que habitualmente se cree y se presta a múltiples paradojas.