Dossier sobre Sexualidad y Homosexualidad

©Fundación Triángulo 2001

CAPÍTULO 7: ¿QUÉ TIENEN EN COMÚN LOS HOMOSEXUALES

  • Introducción
  • Un rol desviado
  • La baja autoestima
  • Introducción

    Aunque parezca contradictorio con lo anteriormente expuesto este apartado está dirigido a señalar las características más comunes de los hombres y mujeres homosexuales. La contradicción se resuelve fácilmente. Estas personas presentan rasgos comunes por dos motivos:

    1. Como consecuencia de haber sufrido las mismas dificultades creadas por la no identificación con el rol social heterosexual, con la consiguiente perdida de autoestima.
    2. Como consecuencia de un segundo proceso de socialización dentro de un subgrupo social formado por homosexuales, con el cual, antes o después, casi con toda seguridad, la persona va a tomar contacto.

    Ahora vamos a analizar cada uno de los puntos con más detenimiento.


    Un rol desviado

    Los homosexuales sufren las consecuencias de no responder a las expectativas que sobre ellos tiene la sociedad, es decir, ser heterosexuales y comportarse como tales. Romper con estas expectativas crea muchos más problemas que romper cualquier otras, ya que asumir el deseo homosexual parece llevar asociado incumplir los aspectos más significativos de la norma social.

    Además, el concepto de homosexualidad está todavía cubierto de suciedad, cosa que queda patente en todo tipo de transmisiones y mensajes que se expresan al hablar. No deja de ser curioso que términos como "maricón" o "bollera" sean considerado insultos, y que existan padres que dicen preferir un hijo/a subnormal a homosexual.


    La baja autoestima

    Todo esto va a tener como consecuencia que muchas personas homosexuales desarrollen problemas de baja autoestima, especialmente después de la pubertad, ya que sienten que no hay un lugar para ellos en el mundo. Están desorientados y creen que son los únicos a que les sucede esto tan extraño.

    De formas múltiples y muy diversas, estas personas toman conciencia de que no son únicos, sino que lo que sucede es que están aislados. Múltiples y diversos son también los métodos que utilizan para ponerse en contacto con otras personas también homosexuales. Aquí influyen tanto la suerte como la personalidad del individuo. No hay que olvidar que va a haber gente que nunca llegue a superar esta fase, quedándose aislado/a o incluso cumpliendo la norma predestinada socialmente para los heterosexuales.

    Este es uno de los momentos en que más personas van a utilizar los servicios de las Asociaciones de Homosexuales o de atención telefónica o psicológica. Lograr insertarse en un ámbito social donde la persona pueda relacionarse y crear un circulo de amigos en el que se sienta aceptado/a es fundamental. Este es el mejor medio para salir del aislamiento en el que se suelen encontrar, conocer amigos y también, por supuesto, posibles parejas.

    Hay que tener presente que el ser homosexual no tiene porqué llevar asociado el deseo de romper con los valores de la sociedad, ni tampoco implica renunciar a los objetivos que la misma pretende para todos los individuos, como pueden ser conseguir una pareja o hijos. Este es un error muy común, pensar que las personas homosexuales difieren de la generalidad también en su modelo de felicidad. Probablemente, a medida que se generalice la aceptación de este colectivo, las diferencias que ahora existen con el resto de la sociedad se irán diluyendo.


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    -1.La sexualidad es más que sexo--2.Somos seres sexuados--3.De dónde nace el concepto--4.Mujeres y hombres- 5.Teorías--6.Valoración teórica--7.Rasgos comunes- 8.Una nueva socialización--Bibliografía y enlaces-
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    Sentirse inadecuado en esta sociedad es muy fácil. Ser homosexual es, sin duda, una forma de salirse de la norma, pero ser de raza o religión diferente, también. Ser ciego, sordo, no poder andar, ser mujer, ser pobre, ser analfabeto, fracasar, ser viejo, ser niño... hay tantas formas de no adecuarse a la norma social como individuos.

     

    Enfrentarse a la norma social en soledad es mucho más costoso psicológicamente que junto a otros. No es sólo una cuestión política sino de aceptación personal. No es lo mismo sentirse diferente al grupo pero justificado ante sí mismo que como un individuo aislado y minado interiormente.