Prevención de la infección
del VIH
1) Penetración anal
El semen, en contacto con la mucosa anal, supone una vía
de transmisión del VIH. Además, la mucosa
del recto es muy frágil y casi siempre se dan pequeños
desgarros internos con vertido de sangre en este tipo de
penetración.
El riesgo para la persona receptora (quien pone el ano)
es muy alto. Para la persona introductora (quien pone el
pene) es alto.
Estos riesgos se pueden prevenir utilizando siempre un
preservativo con lubrificantes solubles en agua, que facilitan
la penetración e impiden que el látex se rompa.
No se debe usar aceite, vaselina, o cremas que tengan base
grasa, pues dañan el látex, provocando así
la rotura del preservativo.
2) Penetración vaginal
En la penetración vaginal, el semen entra en contacto
con la mucosa de la vagina y, a su vez, el fluido vaginal
lo hace con la mucosa de la uretra del pene.
El riesgo para la persona receptora (la mujer que pone
la vagina) es alto; para la persona introductora (el hombre
que inserta el pene) es moderadamente alto.
Se pueden prevenir estos riesgos usando preservativo desde
el principio de la práctica sexual.
3) Sexo oral
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Felación:
(Estimulación del pene con la boca)
Con eyaculación
dentro de la boca:
El contacto del semen, que es un fluido infectante del
VIH, con las mucosas de la boca o la garganta es una vía
de transmisión del VIH.
El riesgo para la persona receptora (la que
pone la boca) es moderadamente alto; para la persona introductora
(la que pone los genitales) es muy bajo.
Sin eyaculación
dentro de la boca:
Existe un riesgo teórico, ya que el mal llamado
líquido preseminal es, en realidad, el fluido de
las vesículas seminales, al que pueden haberse añadido
espermatozoides por las contracciones naturales de la próstata
durante el acto sexual.
El riesgo para la persona receptora sería bajo (riesgo
teórico); para la persona introductora sería
muy bajo.
Aunque estamos hablando de un riesgo teórico, que
no está suficientemente comprobado en las estadísticas
epidemiológicas, en el Equipo de Salud de la Fundación
Triángulo recomendamos el uso del preservativo desde
el principio de la práctica bucogenital.
Le pueden utilizar para este fin los preservativos con
sabores, pero hay que tener en cuenta que éstos,
al igual que todos los preservativos, deben estar homologados
en España por la DGFPS (Dirección General
de Farmacia y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad
y Consumo de España) o, de forma más general
si se compran en el extranjero, deben cumplir la norma "RQTS".
(Estimulación del clítoris o la vagina con
la boca) El fluido vaginal contiene suficiente cantidad
de copias del VIH como para transmitir la infección,
por lo que el contacto de éste con las mucosas de
la boca o la garganta es una práctica de riesgo.
El riesgo para la persona introductora (quien pone la boca)
es moderadamente alto; para la persona receptora (la que
pone los genitales) es bajo. Pero hay que tener presente
posibles erosiones y heridas en la pared de la vagina y
las hemorragias de la menstruación. Para evitar estos
riesgos, se puede usar una pañoleta de látex
(no comercializadas en España) o un preservativo
cortado por la mitad, de forma que cubra los genitales femeninos.
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Analingus o "beso negro":
(Estimulación del ano con la boca)
El riesgo es bajo en la transmisión del VIH, tanto
para la persona introductora (quien pone la boca) como para
la receptora (quien pone el ano). Pero es necesario tener
cuidado, porque puede haber sangre oculta en heces, con
capacidad para transmitir la infección, o lesiones
en las mucosas del recto que pueden sangrar. Además,
las heces contienen microorganismos que pueden contagiar
otras enfermedades.
Se pueden prevenir estos riesgos usando las mismas medidas
que con el cunnilingus (pañoleta de látex
o condón abierto por la mitad).
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