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Programas de Salud y SIDA

 

Pruebas de detección de la infección del VIH

La infección por VIH se puede detectar y controlar a través de una serie de pruebas que requieren una sencilla extracción de sangre. Estas pruebas se pueden dividir en dos tipos, según la función a la que sirven:

Son pruebas basadas generalmente en la detección de los anticuerpos del VIH, y tienen como fin determinar si una persona está o no infectada por este virus.

Desde que el virus penetra en el organismo, hasta la aparición de los anticuerpos contra él, pasa un tiempo de entre 6 a 8 semanas. Este tiempo es el conocido como período ventana, en el cual, aunque estemos infectados por el VIH, las pruebas de detección nos darán un resultado negativo (esto es, que no estamos infectados).

Es necesario esperar este tiempo (clínicamente fijado en 3 ó 6 meses, dependiendo del hospital, centro de salud, etc.) desde la realización de la última práctica de riesgo, antes de hacerse la prueba de detección del VIH.

Las pruebas de detección de la infección por VIH más comunes son:

  • ELISA:

Es una prueba de detección de anticuerpos poco específica, ya que, además de detectar los del VIH, detecta otros como los del paludismo, salmonella, etc. Su principal ventaja es la rapidez.

Si el resultado de esta prueba es negativo, podemos afirmar a un nivel de confianza del 100% que el individuo que se la ha hecho, respetando el período ventana, no está infectado por el VIH.

Si el resultado es positivo, se confirma utilizando la prueba Western-Blot, ya que existe alrededor de un 25% de posibilidades de que los anticuerpos detectados no sean contra el VIH.

  • WESTERN-BLOT:

Se utiliza para confirmar el resultado positivo obtenido por la prueba Elisa, y detecta los anticuerpos específicos contra el VIH.

Si el resultado es negativo, se puede afirmar al 100% de seguridad que no se está infectado por el VIH.

Si, por el contrario, el resultado es positivo, entonces sí se está infectado por el VIH con un nivel de fiabilidad del 100%.

  • ANTÍGENO P-24

Al contrario de las pruebas anteriores, esta prueba no detecta los anticuerpos contra el VIH, sino la presencia de un antígeno en la sangre.

Este antígeno es una proteína de la cápside del VIH, y su detección sirve tanto para saber si se está infectado, como para controlar el estadío de la infección.

Generalmente, esta prueba es utilizada en los primeros días después del parto, para saber si un niño recién nacido de una madre seropositiva está infectado por el VIH.

Pruebas de control de la infección del VIH

Estas pruebas nos permiten hacer un seguimiento clínico del desarrollo de la infección en el organismo, aunque también pueden usarse para detectar la infección por VIH si no se han encontrado resultados concluyentes en las pruebas basadas en la detección de anticuerpos.

  • CARGA VIRAL

Aunque hay dos métodos distintos (RCP y ADN-R) para establecer los valores de carga viral, la función de ambos es la misma: estimar el número de copias del VIH que hay por mililitro de sangre o linfa.

Su utilidad es muy alta, ya que nos permite ver de forma gráfica la evolución de la infección por VIH.

El resultado óptimo de esta prueba es la carga viral indetectable, sin embargo, y debido a que la sensibilidad de las máquinas que realizan la medición de la carga viral no es perfecta, el umbral de detección está entre 25 y 500 (dependiendo de la máquina) viriones por mililitro.

Un resultado de carga viral indetectable no indica necesariamente que el virus haya desaparecido de la sangre, sino que puede ocurrir que se tengan menos de 25 copias del VIH en mililitro de sangre, por ejemplo, que es una concentración muy baja para ser detectada.

  • RECUENTO DE CD4

No es una prueba directamente relacionada con el VIH, ya que lo que mide es la concentración de los linfocitos T4 (también llamados linfocitos CD4) por mililitro de sangre.

Sin embargo, y dado que el VIH es un virus que ataca de forma preferente a los linfocitos T4, podemos utilizar las medidas de esta prueba para examinar la progresión de la infección, al tiempo que se hace un análisis del estado del sistema inmunitario.

Como referencia, se puede indicar que los niveles normales de concentración de linfocitos T4 en cada mililitro de sangre oscilan entre 1350 y 1100 unidades en una persona sana.

Colaborar:




El Equipo de Salud y Lucha contra el Sida se reune en la sede de Madrid todos los martes, de 19,30 a 21.00 h.

Información:

De igual forma si tienes alguna consulta puedes ponerte en contacto con el Servicio Información Les-Gai tanto por teléfono como vía e-mail. Con mucho gusto te atenderemos.

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